Ponencia de normalistas de Balancán al XXV Encuentro

"EL RETO DE LAS ESCUELAS ALTERNATIVAS ANTE LAS POLÍTICAS EDUCATIVAS, EL CURRÍCULUM NACIONAL Y LAS ÚLTIMAS REFORMAS”
Participación de los alumnos: Graciela Kristhel Chan Espinosa Y Diego Ignacio Niño Lanz
Licenciatura en Educación Primaria
Currículum: Conjunto de saberes y prácticas destinadas a que el alumno desarrolle plenamente sus posibilidades.
Hola a todos, un gusto saludarlos. Hoy, nos encontramos ante este nuevo desafío, es la primera vez que participamos en la elaboración de ponencias, y aunque estamos muy entusiasmados no podemos negarles que sentimos muchos nervios; por ello, ante todo, confesamos que no somos expertos en estos temas, ni pretendemos serlo, únicamente permítannos presentarles nuestra humilde opinión referente a este tema tan importante y trascendente, pero penosamente muchas veces ignorado; y es que en realidad, pudiéramos debatir entre los beneficios y las limitaciones que el currículo educativo ofrece.


Hace algunos meses recibimos algo de luz al revisar un texto del autor Jurjo Torres, “El currículum oculto”. Sabemos que de nuestras escuelas (y nos referimos a todos los niveles) recibimos un conjunto de herramientas que pueden y deben ser útiles para desempeñarnos con éxito en nuestra vida diaria, pero la realidad está en un constante cambio y a un ritmo muy acelerado, y es un reto muy difícil para las escuelas poder adaptarse a esos cambios.
Consideramos que debemos partir de ello, ya que lo anterior debiera ser uno de los constructos que más peso debiera tener en nuestras escuelas; el hecho de que nos enseñen y enseñemos cosas que puedan ayudarnos a ser mejores personas, analíticas, reflexivas, poder ser capaces de actuar y pensar con autonomía y responsabilidad, y no precisamente repetir algo estructurado.

Hasta ahora (tercer semestre), hemos sido instruidos en diferentes campos del conocimiento científico pertenecientes al área educativa, en específico de la licenciatura en Educación Primaria. 8 materias en el primer semestre, 7 en segundo semestre, y actualmente nos encontramos cursando 8 más en el tercer semestre, haciendo un total de 27 materias hasta ahora; 112 horas por todo.
Toda esta información representa en suma, parte del conjunto de conocimientos contemplados en los manuales, pero hay todo un grupo de conocimientos que no necesariamente se encuentran en los manuales curriculares, conocimientos que adquirimos en la relación con nuestros compañeros, con nuestros profesores, y los que hemos tenido oportunidad de practicar, encontramos estos conocimientos en las relaciones con los docentes, incluso y de una manera sumamente significativa, con los pequeños con quienes hemos tenido el placer de poner en práctica lo que aprendemos en nuestra Escuela Normal; y es precisamente allí, donde podemos observar también, que hay conocimientos que no necesariamente se construyen en el aula, o en una clase al margen del currículum; si observamos bien, los niños aprenden muchísimas cosas en el receso, al llegar y saludar a sus compañeros y a sus maestros, incluso a la hora de retirarse, esos saberes hoy deben también formar parte de lo que entendemos por currículum escolar.

Y es precisamente a través de nuestras prácticas, como hemos podido adquirir nuevos conocimientos, que aunque parezca cantaleta, son saberes que no encontramos en la teoría, que no encontramos contemplados en el currículum, o en el salón de clases, y que sinceramente en varias ocasiones necesitamos urgentemente. En nuestra primera experiencia con un grupo de primer grado, fuimos en prácticas de ayudantía, la maestra nos pidió que observáramos bien a los niños, y al final, tratáramos de diagnosticar en que niveles de conceptualización se encontraban algunos pequeños que ella había elegido; fue vergonzoso, pero en ese momento, ni siquiera teníamos idea de lo que nos estaba solicitando. Pero esa misma necesidad nos llevó a investigar, así, solicitamos a nuestro profesor de Procesos de Alfabetización Inicial que por favor nos orientara en este tema, ¡vaya sorpresa! Nos pasamos casi todos los parciales hablando de ello.

¡En nuestras prácticas hemos aprendido tanto! Ahora sabemos que hay cosas más importantes que desarrollar al pie de la letra y con mucho rigor nuestras planeaciones, cosas tan importantes como prestarle atención al niño, escucharlo, ser no solo su maestro, sino convertirte en su amigo, trasladarte a su contexto, y entender así sus necesidades, y en base a ello, actuar; aquí se hace a un lado todo lo planeado. Hablábamos sobre los tipos de violencia, y pedimos a los chicos que comentaran si alguna vez habían sido víctimas de algún tipo de violencia, entre risas y relajo nos daban su opinión, hasta que Chabelito, un poco apenado nos comentó: Mi papá le pega a mi mamá y no me gusta. ¡Caramba! Esperen, eso no está en la planeación, tal vez no fui a la clase de adecuación curricular donde explicaron que hacer en estos casos. ¡No! Nada ni nadie, ningún currículum te prepara para eso, es por eso que las prácticas nos ayudan mucho en ese sentido. Nos permiten acercarnos a los pequeños, y aprender lo que en el aula jamás aprenderíamos.

Otro asunto muy importante, que consideramos que hace falta en nuestra formación, y que la escuela normal poco o nada nos ha proporcionado, es lo siguiente. La mayoría de los profesores hablan mucho acerca de la escuela activa, nos animan con muy buena intención a orientar nuestras prácticas escolares hacia este modelo, dejando atrás el gastado método tradicional que muchas veces de manera inconsciente adoptamos. Hay muy buenas intenciones, pero hay pocos recursos, como dijimos anteriormente, muchos maestros nos animan a entrarle al reto de la enseñanza alternativa, pero pocos, muy pocos nos ayudan a obtener la orientación y las herramientas para poder dar este salto tan importante, pero bueno, ya es algo que por lo menos nos animen. Lo poco que hemos aprendido sobre este modelo, lo hemos construido de manera autónoma, y es importante que lo hagamos de esta forma, pero hay momentos que simplemente nos detenemos y necesitamos orientación. Que importante sería difundir y poner en movimiento las ideas de la enseñanza activa de manera permanente, de manera continua en nuestras escuelas.

Partimos ahora, de la afirmación de que podemos entender el currículum de dos maneras; primero como el plan de estudios, el diseño escrito, el documento público que expresa un acuerdo social sobre lo que se nos tiene que enseñar en la escuela, y por otro lado podemos pensar en un aspecto más amplio del currículum, aquel que encierra todo lo que se enseña y aprendemos dentro de la escuela, incluyendo los recesos, la convivencia con los compañeros, las relaciones informales con los docentes. Lo anterior nos hace reflexionar sobre todo lo que pasamos y vivimos en el día a día, y que también son importantes, por lo regular un poco más importante que lo que el currículum escrito pudiera dictar. Creemos que el docente debe dar lugar a la diversidad e indagar en su propia realidad, al ser el currículum un tanto rígido, o más bien al hacerlo rígido.

En nuestra experiencia, hemos notado como muchos de nuestros profesores buscan de manera casi obsesiva ajustarse a los lineamientos establecidos por el currículum; limitados por el tiempo para explicitar todos los temas planteados anulamos la posibilidad de adquirir esos saberes, que como mencionamos anteriormente, no precisamente se adquieren a través de la letra.
Pero tenemos que lidiar con los dos extremos, por otro lado están aquellos que son tan flexibles, tan libres, tan confiados, que de plano hacen a un lado no un poco, si no por completo los recursos y posibilidades que también, sin duda, ofrece el currículum.
Hace algún tiempo, se suscitó una experiencia, que aunque en otro tiempo fue motivo de disgusto, hoy funciona como un enriquecedor recuerdo que nos hace pensar en el equilibrio, y en que no podemos ser extremistas.

En la escuela normal nuestros profesores nos animan a tener en todo momento a la mano nuestros programas, y verificar que los maestros si no en un 100% pero puedan hacer el esfuerzo por ayudarnos a desarrollar las competencias establecidas; sin embargo, en primer semestre, tuvimos un profe, con el que nos la pasábamos viendo películas, y realizando actividades totalmente ajenas a la materia que nos impartía y que no tenían ninguna relación; claro, no fue así desde el principio, logramos ver algunos pocos temas del programa, y comenzamos mirando y haciendo análisis de videos que en un principio fueron de ayuda, ya por el tercer mes, nos desviamos por completo del propósito de la materia, aun así, preferimos quedarnos callados, como siempre el conformismo y la comodidad por delante, pero eso no duraría. Al llegar el receso inter-semestral, absolutamente todos mis compañeros, junto conmigo quedamos por completo impresionados y boquiabiertos cuando este profesor nos indicó, que las dos semanas de receso nosotros nos quedaríamos a trabajar con el TODO el contenido que no había “alcanzado el tiempo” para ver; claro entre película y película el tiempo se fue volando; las quejas no tardaron en hacerse ver, aun así tuvimos que sacrificar nuestras dos semanitas.

Después de reflexionarlo, entendemos que la culpa no fue en un 100% de nuestro profesor, nosotros tuvimos un 85% de responsabilidad, puesto que nunca nos tomamos la molestia de verificar lo que nos enseñaban y con qué propósito lo hacían. La comodidad hizo que mantuviéramos la boca cerrada. A partir de esta experiencia, nos hemos comprometido un poco más, es gracioso ver como al inicio de cada semestre todos corremos vueltos locos a descargar los programas de la página de la DGESPE.
Quizá nuestra experiencia les parezca muy exagerada, pero sabemos que se identificarán con esta narración, aquellos que al igual que nosotros estudiaron fuera de casa, y que al igual que nosotros esperaban con ansiedad que llegara el viernes para viajar a casa y estar con nuestras familias.
Aprendimos, y son precisamente este tipo de saberes, de conocimientos, que no están incluidos en las letras del currículum y que sin embargo, nos ayudan, enseñan y hasta obligan a desarrollar un pensamiento crítico, analítico; puesto que aprendemos no de la teoría sino de la experiencia, de la necesidad.

Todo lo anterior, me hace recordar la propuesta de Alexander Sutherland Neill en su libro “Summerhill” donde propone que el niño aprenderá cuando él sienta la necesidad, dejarlo en libertad para explorar lo que la curiosidad nata le dicte, construir su realidad en base a sus genuinos intereses. Neill propone que el niño se acercaría al docente cuando tuviera la necesidad de aprender algo, algún oficio, saber escribir, saber leer, etc.
Por culpa de un maestro, sin quererlo, sin buscarlo, ya estábamos pensando Activamente, Alternativamente, y si no queríamos pasar más tiempo del debido dentro de la escuela, comenzamos incluso a trabajar constructivamente, ¡que lección!
Y no creemos que en ningún apartado de ningún currículum se considere esto. Hoy agradecemos a nuestro profesor que nos dejó sin receso, nos dio una importante lección, el problema es que de nuevo nos está dando clases. Jajajaja

Los docentes y futuros docentes necesitamos ser humildes, flexibles, dejar espacios en el currículum, para que esos espacios se llenen con los conocimientos propios de la vida y las relaciones cotidianas de los estudiantes; necesitamos hacer a un lado ese viejo recelo tradicional de que el profesor es quien lo sabe todo y el currículum representa el conjunto de saberes vigentes o más actuales, si no desarrollar una conciencia colectiva y valorar lo que se sabe y lo que democráticamente se considera que debe saberse.

Si nuestra información de Wikipedia es correcta, (no es cierto, hemos investigado bien, en verdaderas fuentes primarias de información), fue a partir de los años 60 que empezó a emplearse el término “currículum escolar”; sustituyendo aquello que antes se conocía como plan de estudios, pero que ahora no solo incluye el plan de estudios, sino que considera también los términos y conceptos que la psicología emplea para explicar las características de los niños en cada una de las etapas de desarrollo; y fue a partir del surgimiento de este concepto que se comenzó a aceptar que los contenidos escolares responden a variantes, tanto como políticas, históricas y sociales.

Es así como hemos llegado a la parte final de nuestra muy breve participación, les parecerá gracioso, pero al principio pasamos horas sin saber por dónde empezar, y ahora ¡Hemos dicho!
Nos despedimos, y les agradecemos de todo corazón que se hayan tomado la molestia de dedicar tiempo a la lectura de esta ponencia, esperamos que estén bien, y que pronto podamos vernos.

Saludos.
Cariñosamente:
Kristhel y Diego Escuela Normal Urbana de Balancán, Tabasco

#Todossomosayotzinapa